Asia-Pacífico es una región del mundo increíblemente diversa que alberga un porcentaje significativo de la población del planeta en países y economías que se encuentran en prácticamente todos los puntos del espectro de desarrollo. Como inversores en renta variable de Asia-Pacífico, esta diversidad nos ofrece un sinfín de oportunidades para escoger.

Para ilustrar la amplitud del universo de inversión, podemos considerar los dos países que tienen más peso en la estrategia: Australia y la India.
El mercado desarrollado más interesante de Asia
Creemos que la buena situación demográfica de Australia, su economía madura y su dilatado historial de libertad de mercado han posibilitado el florecimiento de un sector empresarial amplio y profundo que sigue prosperando. El país alberga muchas empresas excelentes y bien gestionadas con una sólida trayectoria de rentabilidades por dividendo. A menudo, parece que los inversores miran a Australia y piensan en materias primas, pero hay mucho más detrás.

Dentro de Australia, además de tres compañías líderes de recursos naturales, nuestra exposición está formada por valores financieros como Macquarie y Suncorp, así como empresas en sectores tan diversos como los inmuebles, las autopistas de peaje y la gran distribución. Una empresa que consideramos que merece destacar es Amcor. Esta empresa de envases nació en Australia, pero hace ya tiempo que se extendió más allá de sus fronteras. Actualmente, Amcor es una empresa verdaderamente multinacional (las actividades en Australia suponen tan solo el 2-3% de sus ingresos totales) que cuenta con clientes de la talla de Nestlé y Kraft Heinz y constituye un ejemplo perfecto de empresa australiana bien gestionada que es un auténtico líder en su campo. En una cartera de acciones de Asia-Pacífico, creemos que Australia se merece un sitio como componente básico.
La India: ¿El nuevo motor de crecimiento de Asia?
Aunque creemos que Australia es el mercado desarrollado más interesante de la región de Asia-Pacífico, la India es el mercado emergente más apasionante. Estos dos países y sus respectivas economías son obviamente muy diferentes, pero atesoran virtudes complementarias que creemos que nos ayudan a aprovechar lo mejor que la región puede ofrecer.

La enorme y joven población de la India es un potente motor de crecimiento. Aunque es evidente que sigue siendo un país en vías de desarrollo, no cabe duda de que la India es, en muchos aspectos, una economía digital avanzada; así, el gobierno ha dado de alta a más de 1.200 millones de indios en su programa de identificación digital biométrica Aadhaar y ha sumado más de 10 millones de empresas a una plataforma digital común.

Las turbulencias recientes de la banca estadounidense y la caída de Credit Suisse han colocado en primer plano la fragilidad de los sistemas bancarios de los países desarrollados. La India sufrió su propia crisis bancaria hace algunos años, pero ahora la morosidad se mueve en mínimos y los bancos del país son considerablemente más conservadores y cuidadosos con el riesgo que sus homólogos de los mercados desarrollados. Los depósitos no escasean, así que las entidades se centran en la banca básica, es decir, préstamos convencionales y análisis crediticios, evitando completamente los ámbitos de mayor riesgo de las finanzas.

Un ejemplo de banco indio que mantenemos en nuestro fondo es HDFC Bank. Actualmente es el valor con menor rentabilidad por dividendo de la cartera, pero no nos importa mantener algunas posiciones por su potencial de rentabilidad total siempre que otras generen rentas adecuadas.

HDFC Bank es el banco privado más grande de la India y posee más de 70 millones de clientes, con una cuota de mercado que ronda el 10%. Cuenta con 6.500 sucursales, repartidas al 50% entre zonas urbanas y rurales. Nos parece un banco muy bien gestionado, con un balance sólido y un ratio de suficiencia de capital Tier 1. La empresa ha sido capaz de crecer con fuerza durante los últimos cinco años y, en nuestra opinión, ese rápido crecimiento debería continuar de la mano del desarrollo de la economía y el sector bancario de la India. La población activa de la India suma 928 millones de personas, de las cuales 463 millones tienen trabajo, pero únicamente el 26% recibe un salario, lo que demuestra el potencial de crecimiento derivado de una mayor inclusión financiera. Creemos que los bancos privados como HDFC Bank deberían seguir captando cuota de mercado de los bancos públicos en la India.
Confianza en las perspectivas a medio y largo plazo
La incertidumbre económica y geopolítica que sufre el mundo hace que el momento actual sea difícil para los inversores en cualquier clase de activos, pero nos tomamos la situación con filosofía y estamos cómodos poniendo el foco en las bolsas de Asia-Pacífico. Después de todo, del mismo modo que los agricultores en ocasiones sufren malas cosechas, los inversores en ocasiones deben sufrir mercados bajistas. Sin embargo, estamos convencidos de que la renta variable es una buena opción cuando la inflación es elevada, siempre que se invierta en empresas con poder de fijación de precios, mientras que la región de Asia-Pacífico se caracteriza por una diversidad de oportunidades y unas tendencias favorables de crecimiento de largo recorrido que nos hacen ver las perspectivas a medio y largo plazo con confianza.
Los ejemplos de posiciones tienen una finalidad exclusivamente ilustrativa y no constituyen una recomendación de compra o venta.
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