Los inversores actualmente están sumidos en una gran incertidumbre en relación con las perspectivas para los próximos doce meses, ya sea en la economía, la esfera geopolítica o los mercados. En cuanto a la economía, todavía no está claro si EE. UU. se encamina finalmente a una recesión como resultado del programa de subidas de tipos de la Reserva Federal, que arrancó en marzo de 2022 en un esfuerzo urgente por controlar una inflación galopante y que ha provocado que los tipos alcancen su nivel más alto de los últimos 22 años. En el plano geopolítico, la guerra en Ucrania, el conflicto entre Hamas e Israel y las tensiones entre EE. UU. y China en torno al comercio y a Taiwán no hacen más que aumentar la incertidumbre. La perspectiva de que Trump, a pesar de sus problemas legales, se convierta en el candidato del partido republicano en las elecciones presidenciales de EE. UU., previstas para el 5 de noviembre de 2024, es otro factor inquietante, sobre todo a la vista de su actitud hacia el resultado electoral de 2020. En lo que respecta a los mercados, las caídas consecutivas de las bolsas en septiembre y octubre, después de un entorno general de tolerancia al riesgo durante 2023, han puesto nerviosos a los inversores. ¿Qué deberían hacer los inversores con todas estas incertidumbres? Aquí van tres consejos para los inversores que aspiran a hacer frente a las incertidumbres que se avecinan.
1. Diversificación, diversificación y más diversificación
Uno de los principios de inversión más sencillos y, a la vez, más profundos es la diversificación. La idea es muy simple: no poner todos los huevos en la misma cesta.

Desafortunadamente, algunos inversores subestiman la dosis de diversificación que se necesita. Por ejemplo, las carteras 60-40 tradicionales se han anotado rentabilidades negativas en 21 años naturales desde 1928 (considerando una cartera 60-40 como aquella formada en un 60% por el índice S&P 500 y en un 40% por bonos del Tesoro de EE. UU. a 10 años). Añadir bonos a las acciones aporta más diversificación que invertir únicamente en acciones, pero nos atreveríamos a decir que no es suficiente.

Las estrategias neutrales al mercado pueden elevar la diversificación generando un flujo de rentabilidades que no guardan correlación ni con las acciones ni con los bonos. Una estrategia de renta variable neutral al mercado puede invertir en acciones, pero el perfil de rentabilidad puede ser bastante diferente, por lo que, en nuestra opinión, es una clase de activos diferente.
2. Cuidado con los grandes posicionamientos macroeconómicos
La mayoría de las personas no confía realmente en las bolas de cristal ni en los horóscopos. ¿Deberíamos confiar en las predicciones macroeconómicas? Todas las inversiones conllevan riesgo en algún grado, pero tal vez a los inversores les iría bien confiando un poco menos en su capacidad para predecir el futuro. Los estudios sobre psicología indican que la mayoría de las personas cree que conduce mejor de lo que en realidad lo hace, y lo mismo podría ocurrir con las previsiones macroeconómicas.

En el mundo real, no se puede predecir qué va a suceder. La crisis de los créditos subprime en 2008, el COVID, la invasión rusa de Ucrania, las altas tasas de inflación de 2022, los avances conseguidos por la inteligencia artificial en la generación de lenguaje y el ataque de Hamas contra Israel son solo algunos sucesos que realmente no se podían predecir. A diferencia de los objetos disciplinados que estudian los físicos (átomos, moléculas, planetas, estrellas y galaxias), la economía sigue siendo un gran misterio. Las economías son sistemas abiertos complejos que contienen agentes con conciencia de sí mismos que, a su vez, formulan predicciones (y predicciones sobre las predicciones…). Los bucles de retroalimentación, los choques externos y el comportamiento caótico hacen que los pronósticos de los economistas sean, en el mejor de los casos, orientativos. Haríamos bien en tomar con cautela las predicciones macroeconómicas, incluidas las que se publican en esta época del año.

Existen muchas formas de invertir sin prestar atención a la dimensión macroeconómica. Nosotros empleamos un proceso de inversión consistente en tomar el pulso al mercado y que responde ante los cambios en la tolerancia al riesgo de los inversores. Nuestra estrategia neutral al mercado está concebida para tener una beta de cero, es decir, sus rentabilidades están diseñadas para no verse afectadas por los movimientos del mercado.
3. Atención a los estilos
Nuestro tercer consejo es estar atento a los estilos. No, no estamos hablando de moda, aunque si usted piensa que algunos movimientos del mercado tienen cosas en común con las modas, le confesamos que estamos de acuerdo. Nos referimos a los estilos de inversión.

Un estilo de inversión value consiste en comprar acciones que están baratas. Un estilo de inversión growth consiste en comprar acciones de empresas que crecen con fuerza. El estilo de un inversor es muy importante a la hora de determinar sus rentabilidades globales. Los mercados pueden abordarse como periodos favorables al estilo value y periodos favorables al estilo growth. Otros estilos de inversión bien estudiados son la calidad, el momentum y la baja volatilidad. Muchos inversores escogen un estilo de inversión y se aferran a él. ¿Es bueno eso? Para algunos, cambiar de estilo es casi un atentado a la moral, un pecado denominado «desviación de estilo» o style drift, pero ¿por qué no variar el estilo si las condiciones del mercado cambian? El inversor value no obtiene ninguna recompensa si las acciones baratas siguen abaratándose y el inversor growth puede encontrarse en una posición vulnerable cuando las acciones sufren sobrecompra. Los dos estilos —todos, en realidad— tienen sus cosas buenas y sus cosas malas.

Entonces, ¿no sería más lógico combinarlos? ¿Y combinar los diferentes estilos no le recuerda a un consejo que ya hemos tratado, la diversificación? Estamos convencidos de que debemos adaptar nuestro estilo de inversión para adecuarlo al entorno de mercado. Dependiendo de las condiciones del mercado, asignamos un mayor peso a determinados estilos. También valoramos la diversificación: comprar acciones únicamente cuando puntúan alto en varios criterios basados en una diversidad de estilos.

Nuestros tres consejos derivan de la diversificación. Ser consciente del estilo lleva a diversificar en diferentes estilos. El realismo en materia de previsiones lleva a diversificar en diferentes evoluciones futuras posibles. La búsqueda de diversificación lleva hasta nuevas clases de activos. Así pues, nuestros tres consejos se reducen a uno: diversificación, diversificación y más diversificación.

The value of active minds: pensamiento independiente:

Una característica clave del enfoque de inversión de Jupiter es que evitamos la adopción de una visión de la casa, prefiriendo permitir a nuestros gestores de fondos especializados formular sus propias opiniones sobre su clase de activos. En consecuencia, debe tenerse en cuenta que todas las opiniones expresadas -incluidas las relativas a consideraciones edioambientales, sociales y de gobernanza- son las del autor o autores, y pueden diferir de las opiniones mantenidas por otros profesionales de la inversión de Jupiter.

Información importante