Los mensajes recientes de sesgo menos restrictivo por parte de los bancos centrales y la depreciación del dólar estadounidense están contribuyendo a reducir las tensiones en los mercados de bonos (especialmente en el extremo largo de la curva de rentabilidades, aunque también en otros vencimientos) a medida que las expectativas de inflación siguen descendiendo.

Los mercados de renta fija y divisas, que habían sufrido presiones con la subida del dólar y los rendimientos, están viendo cómo regresan los compradores y cómo mejora el sentimiento, una situación que creemos que podría mantenerse un tiempo. Es una buena noticia.

Sin embargo, creemos que los inversores deberían recelar de la visión de consenso sobre los bancos centrales, que, a nuestro juicio, es poco probable que recorten tipos pronto a menos que se registre un deterioro importante del mercado laboral o un choque externo imprevisto. El mercado está descontando una importante dosis de relajación monetaria en 2024.

Nosotros no nos sumamos a este consenso y tampoco esperamos ver una recesión inminente, como ha ocurrido durante el último año aproximadamente. En nuestra opinión, aunque a los hogares les ha perjudicado el aumento de los tipos de interés, las rentas reales también están aumentando. Ahora las condiciones de inflación están suavizándose y eso es favorable para el crecimiento económico, al que también han contribuido los estímulos presupuestarios.

El mercado laboral sigue tensionado, aunque ciertamente menos desde el verano, y el excedente de capacidad es un problema. En nuestra opinión, el mercado laboral sigue siendo clave, ya que los datos recientes han mostrado cierta distensión, pero eso no ha sido suficiente para convencer a los bancos centrales de que la inflación ha sido derrotada.

EE. UU. registró un crecimiento del PIB en tasa anualizada del 5,2% en el tercer trimestre, el paro se mueve por debajo del 4% y las rentas reales están aumentando en torno al 1%, posiblemente más, dependiendo del indicador de inflación que se escoja. Es cierto que el crecimiento económico es más débil en Europa y China, pero en las economías occidentales la capacidad sobrante es escasa.

La demanda se ha mostrado sólida en la economía estadounidense. El gasto público de la administración Biden ha sido ingente (por ejemplo, la llamada irónicamente Inflation Reduction Act) y estimula el crecimiento en un momento en el que el desempleo es bajo. Eso ayuda a explicar por qué la economía estadounidense en concreto ha resistido las subidas de los tipos de interés.

El próximo año se celebrarán elecciones en EE. UU., el Reino Unido, Taiwán y México, entre otros países. De hecho, dos tercios del mundo democrático pasarán por las urnas en 2024 y ese no es momento para que los gobiernos se aprieten el cinturón o los bancos centrales endurezcan la política monetaria. Eso hace que la lucha a largo plazo contra la inflación plantee problemas, pero mantiene los estímulos en las economías durante más tiempo.

En el momento de redactar estas líneas, el mercado descuenta alrededor de 125 pb de recortes de tipos por parte de la Reserva Federal de EE.UU. el próximo año y recortes menores, aunque también considerables, por parte del Banco Central Europeo y el Banco de Inglaterra, algo que nos parece improbable a la vista de las perspectivas económicas actuales. Pensamos que estas expectativas de recortes de tipos que descuenta el mercado son poco realistas y tendrán que afrontarse en algún momento.

Gestionar activos de renta fija en un entorno macroeconómico impredecible requiere flexibilidad. Creemos que, en estas condiciones, tiene sentido buscar la diversificación junto con rentabilidades positivas, en concreto con una estrategia macro en renta fija que pueda ofrecer una volatilidad controlada y con un objetivo definido, junto con un énfasis en la liquidez. Pensamos que, en estas condiciones macroeconómicas, invertir gira en torno al atractivo relativo y la selección de acciones, deuda corporativa y deuda pública basada en los fundamentales, y eso juega a favor de las estrategias de retorno absoluto y sus puntos fuertes.

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