En estos momentos, todas las miradas se dirigen hacia el precio del oro. El oro ha coqueteado con un máximo de 2.050 dólares por onza sólo cuatro veces en aproximadamente 40 años. La última vez que ocurrió fue a principios de marzo, cuando la vertiginosa subida de los precios del petróleo provocó una inquietud inflacionista, pese a que los mercados financieros esperaban que la Reserva Federal de EE. UU. adoptara un enfoque moderado con respecto a las subidas de tipos. La huida hacia los activos refugio en medio del conflicto entre Rusia y Ucrania también sustentó ese movimiento.

 

El mismo nivel de precios se alcanzó anteriormente en 1980, 2011 y 2020, después de ajustarlo por la inflación. El tiempo que se tarda en alcanzar nuevos máximos se ha reducido a lo largo de los años. Si la tendencia continúa, creemos que no debería tardar mucho en batir el anterior récord. 

Precio del oro ajustado por la inflación (USD) 

Inflation-adjusted gold price (USD) chart

Fuente: Bloomberg, a 08.03.22

El precio del oro en yenes ya se sitúa en un máximo histórico, y el precio en euros y libras esterlinas se aproxima a nuevos máximos. El precio del oro en otras monedas también podría seguir ese camino, dependiendo de la velocidad con la que el valor del oro en dólares escale hasta nuevas cimas. Es cierto que todo el mundo está obsesionado con el precio del oro en dólares estadounidenses.

 

¿Qué podría desencadenar un movimiento que impulse los precios del oro a un nuevo máximo en dólares? Como en otras ocasiones, los tipos de interés reales serán la clave. Es bien sabido que el precio de los metales preciosos se mueve en dirección contraria a los tipos de interés reales. La escalada de la inflación mantuvo los tipos reales en territorio negativo durante mucho tiempo.

 

El interés por el oro ha aumentado porque la gente está preocupada por tener que enfrentarse a un futuro en el que su poder adquisitivo se vea erosionado en términos reales. Durante mucho tiempo, los inversores han podido confiar en supuestos lineales sobre la veracidad de las declaraciones de los bancos centrales y sobre lo que pueden hacer, ya sea con los tipos de interés o con la gestión de la inflación. Sin embargo, ese supuesto se pondrá a prueba ahora, ya que está por ver si los bancos centrales pueden endurecer sus políticas de forma acusada sin dañar el crecimiento económico.

 

El discurso restrictivo de algunos responsables de la Reserva Federal es la razón por la que el oro todavía no ha alcanzado su punto máximo. James Bullard, el presidente de la Reserva Federal de San Luis, afirmó en abril que podría producirse una gigantesca subida de 0,75 puntos porcentuales en algún momento de este año. El oro quizás deba enfrentarse a algunos obstáculos a corto plazo, dado que los tipos reales se han incrementado y recientemente han alcanzado territorio positivo. 

Libre de riesgo 

Las consecuencias de la decisión de Occidente de congelar las posiciones en dólares de Rusia han suscitado dudas sobre la naturaleza «libre de riesgo» de los instrumentos de deuda pública mundial en beneficio del oro, que, por naturaleza, es un instrumento monetario apolítico. Diversos factores podrían reducir de nuevo los tipos de interés reales a corto plazo, lo que impulsaría los precios del oro. La inflación, principalmente por la vía de los elevados precios de las materias primas, podría ser uno de estos factores. Si el precio del petróleo supera los 120 dólares por barril y aumenta hasta los 150 dólares, podría cambiar la perspectiva del mercado de renta fija de que la inflación es transitoria. La otra forma de que suceda es que la Reserva Federal sea incapaz o no esté dispuesta a aumentar los tipos de interés tanto como han descontado los mercados financieros. El hecho de que los precios del oro sigan rondando los máximos recientes demuestra que los inversores son escépticos sobre la capacidad de la Reserva Federal de subir en exceso los tipos de interés.

 

A la vista del escenario anterior, creemos que el oro tiene la mejor oportunidad de alcanzar lo que sería un auténtico máximo histórico. Esperamos que el máximo anterior se ataque durante el próximo trimestre y, cuando eso ocurra, provoque una mayor participación por parte de los inversores. La preferencia del mercado por una moneda fuerte y apolítica en lugar del dinero emitido por los estados se verá de nuevo reforzada una vez que el precio del oro alcance un nuevo máximo.

 

Seguimos esperando que la plata siga los pasos del oro. Con la ruptura de la cota de 2.100 dólares por onza, esperamos que la plata supere los 30 dólares la onza y que rápidamente ataque su máximo histórico de 50 dólares la onza. 

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