Para un analista de deuda de los mercados emergentes, es muy valioso visitar los países que conforman nuestro universo de inversión. Por eso viajé recientemente a Yakarta en el marco de un viaje para inversores organizado por Barclays para visitar compañías públicas y privadas. Durante este viaje, tuvimos la oportunidad de reunirnos con varios emisores de bonos en dólares, bancos nacionales, sindicatos financiadores y think tanks radicados en Indonesia. 

 

A continuación, expongo las principales conclusiones que extraje del viaje y que espero arrojen luz no solo sobre la dimensión macroeconómica de Indonesia, sino también sobre el tipo de reflexiones que aplicamos al análisis de la deuda de los mercados emergentes.

Conclusión nº 1: La esfera política seguirá siendo estable, a pesar de que se avecinan elecciones presidenciales en febrero de 2024

  • En general, se considera que el presidente Jokowi ha hecho un buen trabajo durante los últimos diez años y goza de una amplia popularidad entre la población. La constitución prohíbe que renueve por otro mandato, por lo que es razonable concluir que los votantes apostarán por un candidato que pueda continuar con la agenda política de Jokowi.
 
  • Los tres candidatos que se presentan a las elecciones son el ministro de defensa Pprabowo, que se ha postulado como candidato a la presidencia en dos ocasiones anteriormente y cuenta con el apoyo de los partidos del gobierno de coalición, que poseen el 45% de los escaños del parlamento, seguido del exgobernador de Yakarta Anies (29%) y el exgobernador de la provincia de Java central Ganjar (26%). Al parecer, Jokowi apoya a Pprabowo, pero Ganjar también ha recibido el respaldo de Jokowi en varios actos del partido. Entretanto, el pobre desempeño de Anies como gobernador de Yakarta podría plantearle problemas en su carrera por el puesto. Las encuestas sugieren que no existe un candidato con una ventaja clara y, dado que Indonesia cuenta con un sistema de voto por mayoría, posiblemente haya una segunda vuelta. Sin embargo, con independencia de quién salga elegido, la continuidad de las políticas será una prioridad clave para el nuevo gobierno, lo que da a los inversores una expectativa razonable de estabilidad política.
Conclusión nº 2: Las perspectivas económicas son positivas…
  • La joven y dinámica población de Indonesia impresiona y me sorprendieron las semejanzas con la China de comienzos de la década de 2000.
 
  • La oferta monetaria es abundante, lo que podría tener un efecto beneficioso durante varios años.
    • El gobierno tiene dinero y voluntad de gastarlo, con superávit fiscal y un ratio de deuda bajo (también está prevista una posible revisión al alza de las calificaciones crediticias de la deuda pública).
    • Las grandes empresas, especialmente las pertenecientes a los sectores relacionados con los recursos naturales, han acumulado unos buenos beneficios durante el auge de las materias primas y presentan balances saneados. Cabe destacar que, hace unos años, un viaje de inversores a Indonesia habría estado protagonizado por reuniones con emisores High Yield, pero actualmente es un encuentro copado por emisores Investment Grade.
    • La liquidez bancaria es sólida y, de hecho, los bancos están dispuestos a estimular el crecimiento del crédito por sus bajos ratios de préstamos y depósitos (aprox. 80%).
    • Junto con la India, Indonesia se ha convertido en uno de los dos destinos más populares para el capital riesgo por el atractivo especial de su cadena de suministro de níquel. Entretanto, las promotoras inmobiliarias hablan del interés inversor de Japón en los centros comerciales del país.
Conclusión nº 3: … aunque el crecimiento de la demanda plantea más problemas
  • En general, las empresas públicas no muestran interés por endeudarse en estos momentos: sus balances son sólidos, el apoyo estatal se mantiene intacto y son sensibles a los costes de financiación, ya que los tipos en el país son elevados (6-7%). Incluso la empresa eléctrica estatal PLN, que se vio muy afectada por el fuerte repunte del precio del carbón, está amortizando préstamos anticipadamente y no está recurriendo a las líneas de crédito que tiene concedidas.

  • Las empresas privadas también son cautas y la razón tiene mucho que ver con las exportaciones, ya que les preocupa que los dos mayores socios comerciales de Indonesia, China y EE. UU., estén ralentizándose o entrando en recesión. Entretanto, el crecimiento del crédito a las empresas se ha ido frenando desde finales de 2022 y esta tendencia a la baja podría persistir a la vista de los tipos elevados. De hecho, las pymes están comentando que 2023 ha sido más difícil que 2020.

  • Los sectores de menores ingresos se han visto fuertemente golpeados por la inflación y los tipos de interés, ya que el crecimiento de los salarios no ha seguido el ritmo de los precios, y ello a pesar de que la inflación, que recientemente marcó un máximo del 6%, no es especialmente elevada en el contexto internacional. Por ejemplo, Indofood, el mayor productor de fideos de Indonesia, mencionó que los fideos instantáneos más baratos son los productos que más venden, porque las familias pueden pasar del arroz a 0,30 dólares (por persona y comida) a fideos por 0,20 dólares.

Teniendo en cuenta lo anterior, creo que Indonesia seguirá creciendo de forma estable a su ritmo actual en torno al 5%, aunque debido a la falta de demanda, la expansión todavía no es un fenómeno de dos dígitos como lo fueron Japón, Corea o China en su apogeo.
Conclusión nº 4: La transformación de Indonesia en el ámbito ESG es clara y contundente
  • Indonesia destaca por algunos atributos naturales que tienen importantes implicaciones medioambientales. En el plano negativo, es el segundo mayor exportador de carbón térmico del mundo. A consecuencia de ello, las empresas indonesias tienen una mala clasificación en materia de contaminación dentro del universo de los mercados emergentes. En el plano positivo, sin embargo, Indonesia es el mayor productor de níquel y eso es importante, porque este metal es crucial para la producción de vehículos eléctricos y se prevé que el 70% del suministro mundial de níquel proceda de este país en 2030. Por lo tanto, reducir la dependencia del carbón térmico y, al mismo tiempo, reforzar su presencia en la cadena de suministro de vehículos eléctricos es una hoja de ruta clara para la transformación de Indonesia en el ámbito ESG.
 
  • Existe un esfuerzo concertado entre el gobierno y las empresas para mejorar las credenciales medioambientales de Indonesia. Las empresas estatales están obligadas a ejecutar una ambiciosa agenda medioambiental como elemento clave del objetivo de Indonesia de conseguir las cero emisiones netas en 2060. Lo anterior engloba a las grandes empresas, que pueden echar mano de las reservas acumuladas durante las fases alcistas de las materias primas para invertir en la cadena de suministro de vehículos eléctricos; así, por ejemplo, visité un almacén de bicicletas eléctricas fabricadas por Indika, un gran productor de carbón térmico.
Implicaciones para los inversores en deuda corporativa
La combinación de un marco político estable y un cuadro económico positivo en líneas generales hace que, en mi opinión, los inversores puedan encontrar oportunidades en Indonesia. A este respecto, cabe citar a las grandes empresas estatales y privadas como forma más inmediata de encontrar exposiciones atractivas, mientras que, con una visión a más largo plazo, podríamos tener en cuenta también oportunidades derivadas de sucesos concretos, como la transformación en el ámbito ESG, ya que una reevaluación futura de las características ESG podría ampliar considerablemente el conjunto de inversores potenciales, mientras que las empresas en dificultades o a punto de sufrirlas podrían tener un mejor acceso a financiación externa de lo que el mercado teme actualmente por lo dispuestos que están los bancos a prestar. En estos factores, entre otros muchos, pondremos el foco de nuestros esfuerzos constantes de análisis y verificación.

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