A medida que los bancos centrales han ido subiendo los tipos de interés para luchar contra la inflación, la mayoría de las empresas ha encontrado más dificultades para obtener capital y las emisiones de acciones han menguado.

Sin embargo, conseguir financiación mediante ofertas de acciones en el mercado primario ha sido especialmente difícil para las empresas dedicadas a la exploración y desarrollo del sector minero que cotizan en bolsa. Estas empresas se especializan en encontrar y preparar nuevos yacimientos minerales. Normalmente no generan ingresos, ya que no poseen minas en producción. Para financiar sus actividades, generalmente recurren a varias rondas de emisión de acciones en los años posteriores al inicio de su cotización (denominadas operaciones primarias). En fechas recientes, muchas de ellas se han topado con que este mercado está cerrado.

Recursos vitales

Ello es debido en parte al desencanto que han experimentado los inversores anteriores en esta área. Las cotizaciones de las empresas del sector minero han caído de forma generalizada durante los últimos tres años (el índice FTSE Gold Mines ha perdido más de un 30% en este periodo). La escasez de inversores dispuestos a entrar en el capital de las empresas cotizadas dedicadas a la exploración y el desarrollo de minas también obedece en gran parte a que la minería queda excluida de los universos de inversión de muchas firmas por motivos de sostenibilidad. Ello es así a pesar de que necesitamos encontrar y extraer metales como el cobre, la plata y el níquel para las baterías, los paneles solarles y la electrificación. Estos metales son recursos imprescindibles para conseguir las cero emisiones netas. Obviamente, existen empresas extractoras de materias primas que soslayan la sostenibilidad o bien desarrollan sus actividades de forma inapropiada, pero un gestor activo puede hacer el trabajo de identificar esas compañías y optar por no invertir en ellas.

Los ETF no participan

Tal vez la razón principal por la que las empresas de exploración minera cotizadas tienen tantas dificultades para conseguir financiación en el marco de sus emisiones de acciones es el auge de los fondos cotizados o ETF. Como ha ocurrido en todos los sectores bursátiles en los últimos años, la popularidad de la inversión pasiva ha hecho que el dinero emigre de los fondos de gestión activa que invierten en minería a los ETF que replican un índice de empresas mineras. Más de la mitad del patrimonio gestionado en el sector de la minería del oro está ahora en manos de ETF. Aunque los ETF tienen sus ventajas, compran acciones exclusivamente en el denominado mercado secundario y únicamente a raíz de cambios en las ponderaciones de los índices o para invertir las captaciones. Cuando sus participadas tratan de obtener capital mediante una OPV en el mercado primario, los ETF no participan.

En esencia, los mayores inversores en el sector minero —los ETF— no dan continuidad a su dinero y no refuerzan sus posiciones cuando esas empresas captan financiación vendiendo nuevas acciones, sin importar lo atractivos que sean estos nuevos valores. Varios consejeros delegados de empresas mineras de exploración y desarrollo me han expresado su decepción ante la falta de apoyo de los ETF que forman parte de su accionariado cuando se trata de captar más capital en forma de acciones.
Poder de negociación
Las dificultades del mercado primario para las empresas mineras de prospección y preparación, agravadas por el dominio de los ETF del sector minero, están brindando grandes oportunidades a los gestores activos. Estas empresas solo pueden recurrir a un puñado de inversores cuando quieren emitir acciones, de donde se desprende que hemos disfrutado de un considerable poder de negociación y hemos podido conseguir condiciones favorables.

No solo ha sido posible con frecuencia comprar las nuevas acciones con un descuento superior al 10% frente a los precios de mercado y a menudo con garantías; también hemos podido influir en la estrategia de la empresa participada. Hemos aprovechado estas oportunidades y participamos en 11 operaciones en el mercado primario solo en el primer semestre, aportando más de 40 millones de dólares directamente a empresas mineras especializadas en exploración y desarrollo.

Enfoque sostenible

Resulta satisfactorio ver cómo nuestra inversión aterriza directamente en el balance de la empresa participada, en lugar de que el dinero pase a engrosar las cuentas de un vendedor en el mercado secundario. Cuando ha sido necesario, hemos empleado la influencia derivada de nuestro papel como proveedores de capital para dirigir la estrategia de una participada hacia un enfoque más sostenible y a largo plazo. A este respecto, cabe citar cambios para mejorar el gobierno corporativo, garantizar un tratamiento equitativo para las poblaciones locales, instar la devolución de deuda y priorizar determinados proyectos. De hecho, nuestra inversión a menudo ha estado supeditada a determinados cambios o a que el dinero se invierta de determinada manera.

Las empresas de exploración y desarrollo están trabajando para encontrar y preparar los yacimientos de los minerales que tanta importancia tendrán para nuestra sociedad a partir de ahora, muchos de los cuales son escasos. Seguiremos buscando y apoyando activamente a las empresas que ofrezcan las mejores oportunidades.

The value of active minds: pensamiento independiente: